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El Encuentro
La
finalidad del Encuentro es exponer las enseñanzas originales tal
como las preservaron nuestros guardianes de la sabiduría y
portadores de cultura. La reunión propiciará debates entre las
comunidades indígenas de América del Norte en lo que toca a los
problemas de salud ambiental que aquejan a sus poblaciones y qué
necesitamos hacer como seres humanos para devolver la salud, la armonía
y el equilibrio a la Madre Tierra, a nuestras familias y a nuestras
comunidades. Los participantes indígenas tendrán la oportunidad de
tratar importantes asuntos, a objeto de elaborar y enviar a las
comunidades indígenas, a nuestros jóvenes, a las poblaciones de todos
los continentes y a los líderes del mundo —en una sola y clara voz— un
mensaje firme y un llamado a adoptar medidas acerca del apremio de
nuestra Madre, la Tierra, y lo que nos corresponde hacer para restituir
su salud y la de nuestros pueblos y nuestras familias. La conferencia
constituye una oportunidad de intercambiar información, ideas,
innovaciones y prácticas óptimas para inspirar e identificar
soluciones.
El
primer día del Encuentro tendrá lugar una ceremonia de bienvenida —dirigida
por líderes mayas y otros líderes espirituales— en las histórica
zonas arqueológicas, en los alrededores
de
Palenque, México. A lo largo del día se realizarán otras ceremonias
espirituales y de sanación; habrá también una ceremonia de bienvenida
oficial por parte de funcionarios en el hotel sede.
Durante el Encuentro, todos los delegados —incluidos ancianos— se
sentarán en círculo como participantes iguales de la reunión; dirigirán
y participarán en los debates, o harán presentaciones breves sobre
asuntos y actividades o medidas que tienen lugar en sus comunidades para
atender inquietudes de salud ambiental y compartir la sabiduría y las
enseñanzas originales en torno al cuidado de la Madre Tierra. La
conferencia presenta la oportunidad de educar e informar a nuestros
pueblos a partir de una base espiritual y desarrollar soluciones que
promuevan el uso adecuado de la información y la propiedad indígenas.
En
cuanto a su estructura, los ancianos indígenas han señalado en sesiones
previas de planeación que la conferencia deberá:
-
adoptar una perspectiva holística;
-
prestar oídos a todas las voces y escuchar con el corazón abierto;
-
abrazar una base espiritual;
-
tomar en consideración que las comunidades indígenas necesitan
responsabilizarse de su propia sanación;
-
retornar al modelo de familia y prever para las generaciones futuras;
-
studiar los diferentes niveles de acción necesarios: espiritual,
físico, mental y afectivo.
Debe
haber una perspectiva holística.
Las
comunidades, las lenguas y el medio ambiente indígenas se encuentran
amenazados, por lo que se requieren soluciones que reflejen una
perspectiva holística, en particular una que vincule la salud y el
bienestar de los individuos, la familia y la comunidad con la Madre
Tierra.
Es
necesario prestar oídos a todas las voces y escuchar con el corazón
abierto.
Varios de los ancianos han expresado que la supervivencia depende del
trabajo en armonía: un espíritu que fluye y viaja en unidad. Esto
significa, desde la concepción tradicional de las comunidades indígenas,
escuchar con el corazón abierto, ser respetuosos, tener en cuenta el
deseo de los demás de expresarse y manifestar nuestra verdad, en el
entendido de que la verdad de los demás es tan válida como cualquier
otra.
Debe
abrazar una base espiritual.
Un fundamento espiritual debe reflejar que los modos de vida indígena se
expresan en mucho más que meras palabras: significan nunca tomar de más,
siempre devolver. Los ancianos han observado que la enfermedad
espiritual de la desconexión es la causa de los síntomas que aquejan a
nuestras comunidades. A menos que ésta se atienda de raíz —lo que
implica retomar las enseñanzas originales de verdad, armonía, respeto,
reverencia, humildad, equilibrio, ritos, rituales, ceremonia y
reciprocidad—, no podremos esperar arreglar otros problemas.
Las
comunidades indígenas necesitan responsabilizarse de su sanación.
Muchas comunidades indígenas viven hoy día tiempos turbulentos y padecen
enfermedades espirituales que dan como resultado disfunciones en el
individuo, la familia y la comunidad, y un alejamiento de nuestros
métodos y enseñanzas culturales. Para que el mundo vuelva a prosperar,
los pueblos indígenas deben encargarse de sus hogares y limpiarlos a su
manera: regresando a sus enseñanzas originales y leyes
naturales.
Es
necesario retornar al modelo de familia y prever para generaciones
futuras.
Existe el anhelo inherente de que todos los pueblos vivan, amen y
aprendan de manera que puedan dejar un legado para las generaciones
futuras. La familia desempeña un papel esencial para fomentar este
legado: los diferentes miembros de la familia tienen funciones
diferentes en la transmisión de las fortalezas espirituales y sociales.
Habrán de reconocerse la sacralidad inherente y los obsequios de la
Madre, el Padre, el Anciano y el Hijo. Pertenecemos a una familia en el
plano personal, comunitario y global. Al igual que todos los seres vivos,
guardamos una conexión profunda: lo que afecta a uno, afecta al otro.
Se
requieren diferentes niveles de acción.
El
Encuentro habrá de centrar su atención en logros y acciones pequeños,
muy específicos, que se sustentan en cosas que forman parte de la vida
diaria de las personas. Debemos emplear nuestra fortaleza cultural y
métodos de conocimiento y escuchar la sabiduría de los ancianos y
líderes espirituales, para hacer frente a los diversos retos que
enfrentan los pueblos originarios de América del Norte. Numerosas
tradiciones indígenas nos enseñan que toda acción debe tener un
fundamento espiritual, y desde ahí nos guiaremos para conocer las
acciones a emprender. |
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